CAT | Destilerías
“Fue con bastante emoción que leí el Guardian newsletter de The Glenlivet donde ofrecían la posibilidad de ser uno de los elegidos para probar cuatro whiskys “cask samples” y elegir el que sería el single cask oficial de los guardianes.”

Una oportunidad que no se puede perder; pensaba escribir la entrada para la competición más tarde, y, naturalmente, lo olvidé y consecuentemente perdí todas las posibilidades de ser elegido. Afortunadamente la gente que cuida a los Guardianes envió un email recordatorio, y esta vez no lo dudé, envié mi texto inmediatamente y crucé los dedos.
Tengo que cruzar los dedos más a menudo, ¡ya que funciona! Un lunes recibí un email que tuve que leer dos veces para entender. Había sido uno de los afortunados para acudir a la cata dirigida por el Global Brand Ambassador, Ian Logan, en Londres el siguiente sábado. El tiempo voló y pronto estaba en Londres saludando a Ian, los otros Guardianes y los organizadores del evento.
Ian empezó con un divertido juego para afinar la nariz; nos desafió con diez aromas que tuvimos que identificar; entre ellos coco, pino, lavanda, rosa y naranja. Un interesante reto para romper el hielo. Sólo fue la calma antes de la batalla, y con expectación llegamos a lo importante; las cuatro muestras sacadas de las barricas.
Las olimos, las probamos, una a una, sumando las impresiones antes de seguir a la próxima. No tengo tanta paciencia, hice un rápido recorrido por todas antes de empezar, para saber lo que iba a venir. Y fueron realmente cuatro single malts impresionantes; intensos, ricos, cada uno con su propio e inusual carácter. Obviamente no iba a ser fácil seleccionar uno como el Single Malt oficial de los Guardianes. Un trabajo duro, pero alguien lo tenía que hacer…
Paso a paso, whisky por whisky, y gracias a que Ian recogió y ordenó nuestras impresiones, llegamos al voto final, ¿cuál iba a ganar? Todavía repasando la muestras esperábamos al resultado. No tardó mucho, el momento había llegado. Una barrica había conseguido ponerse un poco más alta, separarse de las otras con un sabor un poco más especial, con un toque que lo hizo extra espectacular; fue la barrica número dos, la que pronto vamos a conocer como The Glenlivet Guardian Single Cask Limited Edition.
Datos rápidos:
Es un whisky destilado en 1992 y ha sido envejecido en un “butt” de segundo relleno destilado 18/12/1992. Tiene una graduación de 55.4% y serán unas 500 botellas.
Fue el preferido para ser el malta de los Guardianes, estoy totalmente de acuerdo. Aunque para mí el favorito fue otro, uno más cercano a mi expresión predilecto de The Glenlivet: el Nàdurra. Fue una barrica que Ian rápidamente bautizó como “!Nádurra on steroids!”, creo que eso lo dice todo.
Fue un evento estupendo. Uno que nos hizo sentir que ser un Guardian de The Glenlivet significa mucho, y que para la destilería realmente somos importantes.
No puedo más que recomendar a todos hacerse Guardianes en www.theglenlivet.com
Y además, acudir a la escuela de whisky que organizan cuatro veces al año.
Bunnahabhain puede ser el whisky menos conocido de Islay. Tiene un nombre que da miedo intentar pronunciar y no es del estilo clásico de Islay de grandes cantidades de humo. Quizás por estas razones suele ser uno de los últimos en ser probado de Islay, y ahora puede ser tarde para poder probar Bunnahabhain 12 año 40%.
No es tan grave como parece, sólo es un cambio de graduación.
Lo llevamos reclamando “El whisky es un producto natural, por favor, dejad de ponerle colorantes y filtrar en frio”. Es un movimiento que ha crecido año tras año, y parece que nos han hecho caso, por lo menos algunos.
Burn Stewart sin colorante y sin frio
El dueño de la destilería Bunnahabhain, Burn Stewart, está enseñando el camino a seguir y ha cambiado toda su gama. Ahora todos los whiskys son de, por lo menos, 46 grados, sin filtrar en frío y sin colorante. Aparte de Bunnahabhain la gama incluye Deanston, Ledaig, Tobermory
Todavía hay botellas de la graduación antigua, 40%, en el mercado. Cómprate una para guardarla un rato y compararlo con la nueva entrega 46.3%.
Eso era mi plan, teniendo una botella de Bunnahabhain 12 años a 40 gados en las manos; guardarlo para poder hacer la cata comparativa. El plan no ha funcionado. Tuve una botella de Black Bottle, que contiene gran parte de Bunna, y quería comprobar si se nota la influencia (sí, se hace) y por lo tanto las he abierto y acabado. Así que toca intentar conseguir otra botella.
Por cierto, eran miniaturas.
Probando Bunnahabhain 12 años
En nariz parece más un Highland que un Islay. No está ni cerca de los niveles de humo de Ardberg, Lagavulin, Laphroaig o los otros de la isla. Más bien se nota manzana y pera, cítrico y vainilla. Un poco dulce de sirope y el más ligero toque de humo sobre un fondo de malta.
En boca sigue igual, aunque sólo con imaginación puedo decir que tiene humo. Es suave, cremoso, con tonos de jerez, apetecible y fácil de beber.
Nada de lo que esperas de Islay, aparte de eso, es un whisky recomendable, peligrosamente fácil de beber.
Dicen que la nueva entrega tiene más de todo, y que está mejor que ésta. Sólo hay una manera de enterarse, probándolo.
Juzgando por los emails y comentarios que recibo no soy el único interesado en la producción de whisky. Algunos van un paso más allá, con la intención de destilar whisky. Y no, lo siento, no puedo explicar con detalle cómo se hace whisky, dónde se compra malta, cuánta turba hay que usar, cómo se destila, cómo elegir barricas etc. Incluso si lo supiera, es algo más complicado que una respuesta en un email. Para tener idea, haz una visita a una destilería, y después, si te has inspirado, hay un libro que puede ayudar: Whisky: Technology, Production and Marketing en Amazon.
Para el resto, que sólo queremos saber más sobre cómo se hace, por curiosidad, el blog de Springbank (sí, ya han reanudado la producción) puede resultar interesante. Por el momento explican los pasos de la producción: www.springbankdistillers.com/tasting-room/
Leer más >>
19
Mackmyra – siguieron sus sueños – crearon el whisky sueco
Escribe un comentario · Por Tom en Destilerías
La historia de Mackmyra es como un cuento de hadas, pero moderno y cierto. También es un ejemplo de cómo con esfuerzo, dedicación y fe se puede llegar a realizar sus sueños.
Casi parece demasiado simple, todo empezó en 1998 cuando un grupo de ocho amigos de la universidad, formado por cuatro parejas, se reunieron en una cabina en la sierra de Suecia. Todos llevaron una botella de whisky de regalo al anfitrión – el tema de la noche era claro; ¿cómo se hace el whisky, y porqué no hay ninguno sueco?
Leer más >>



