He estado fuera de combate unos días, al final he tenido que tomar medicina, de la buena, para curarme…
Lo amas, u odias
Si hay un whisky para odiar o amar, sin término medio, será Laphroaig. En cask strength este single Islay malt scotch whisky de diez años es la manera de probar Laphroaig en su forma más natural: a 55.7 grados viene directamente del barril (bueno, con filtración y un ajuste de color con caramelo) para transmitir su carácter inconfundible de Islay.

Durante la prohibición en EE.UU. Laphroaig fue el único whisky exportado (legalmente) a EE.UU., fue recetado como medicina por los médicos. Eso indica algo sobre el sabor que nos espera. Habrá mucho humo, turba, yodo, algas, indicios medicinales, y otros aromas fuertes. Realmente es un whisky de impacto, nada para el que busca algo suave y sutil.
Una vez recibí una llamada preguntando si el whisky se pone malo: “…porque hemos probado uno que se llama Laphroaig y parece que está malo, es tan fuerte. Lo hemos tirado por el desagüe”… Duele…
Sólo o con agua
La destilería recomienda añadir dos partes de agua para sacar todos sus aromas. Es un whisky que admite y acepta el agua sin ningún problema. No obstante, personalmente lo disfruto con mucho menos de agua. Incluso, a veces, sin nada de agua, dependiendo de la ocasión.
En la copa
En nariz no sorprende; humo en grandes cantidades, de turba y de caballa ahumada, alquitrán, algas, salmuera, y algo dulce, como compota de ciruelas secas, y un ligero rastro de especias.
Boca. Sorprendentemente dulce y suave. Humo, turba malta, sal, contrastando con dulces notas florales.
Postgusto persistente de humo, y la larga, azafrán.
Es un whisky grande y potente. A pesar de su alta graduación se puede beber sin agua, o con un par de gotas, o realmente aguado donde sigue siendo fiel a su carácter Islay. Un whisky singular, muy bueno. Puntuación: 90 puntos.





Lugarte · May 10, 2008 at 21:57
Sin duda todo un clásico. Un referente en cuanto a whiskys de Islay con un precio muy ajustado. Lo recomiendo a todo el mundo.